Este tipo de envase se compone de cuatro láminas termoselladas que hacen un perfecta unión, consiguiendo el máximo hermetismo.
1.- Dos láminas interiores muy flexibles que son inertes a cualquier producto a envasar, evitando así la posibilidad de mezclas, olores o sabores.
2.- Otras dos láminas exteriores, son las que dan la resistencia necesaria para soportar peso, presión, golpes, transportes, et. Estas láminas cuando el producto a envasar es delicado, llevan una capa metalizada con la que se consigue una alta barrera a la luz.